<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599</id><updated>2011-04-22T07:31:40.027+02:00</updated><title type='text'>abril llueve sobre julio</title><subtitle type='html'>¿Uno más uno?
 Dos
 ¿En serio?
 Sí, en serio
 ¿Siempre dos?
&lt;b&gt; Siempre&lt;/b&gt;
 ¿Te atreverías a prometermelo, Julio?
 Te doy mi palabra, Abril, siempre dos
 ¿Y si uno se pierde?
 Entonces el otro viene y quema todo esto...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>abril</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15160415436211665513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://static.flickr.com/47/113662866_2aa945724b_m.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114951644693726007</id><published>2006-06-05T15:52:00.000+02:00</published><updated>2006-06-05T16:11:01.526+02:00</updated><title type='text'>Cuarto</title><content type='html'>Nunca he sido una persona sencilla, incluso en mis mejores momentos siempre había algo en mí que era díficil de entender. Siempre falta una pieza para completarme, siempre queda un resquicio de tinieblas. Siempre hay algún secreto por descubrir que ni yo misma a veces conozco.&lt;br /&gt;No te pido que lo entiendas, tampoco te pido que llegues a completar el puzzle. Incluso me da miedo que lo completes y te vayas, que sientas que ya no hay más, que esto se ha acabado, que ya no quieras estar conmigo porque ya no haya &lt;strong&gt;lluvia&lt;/strong&gt;, ni &lt;strong&gt;sol&lt;/strong&gt;, ya no habrá nada. No te pido que te quedes, ni que te vayas. No me gustan los finales, ni las despedidas, ni las cosas completamente claras o completamente oscuras. Me gusta el gris y el resto de colores: el amarillo, el rojo, el &lt;strong&gt;azul&lt;/strong&gt;, el &lt;strong&gt;naranja&lt;/strong&gt;. El blanco y el negro son demasiado aburridos para ti y para mi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad, no lo niego, me fui, me fui muy lejos de ti pero muy cerca de tu ventana, estaba ahi escondida sorbiendo mis mocos, escondiendo mis lágrimas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me asusté, me asusté de que te pudieras asustar. Me asusté de esta lluvia silenciosa que inundaba mi cama, pero no traspasaba tu ventana. Me asusté de que te ahogaras en este diluvio y de que no llevaras paraguas, ni chubasquero, ni quedaran más llamas entre nosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volví, y volví por un motivo. Yo siempre tengo motivos. Porque te añoraba, era extraño, pero sentía que algo en mi cuerpo había cambiado mientras hablabamos, sentía que movía mejor mis dedos gordos del pie, que sonreía más a menudo, que vibraba con algunas palabras. Y no me hacía falta la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora, aunque estoy asustada, quiero seguir escribiendo y seguir desvistiendome para ti. Quiero, por fin, bailarte desnuda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114951644693726007?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114951644693726007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114951644693726007' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114951644693726007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114951644693726007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/06/cuarto.html' title='Cuarto'/><author><name>abril</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15160415436211665513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://static.flickr.com/47/113662866_2aa945724b_m.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114776404402128144</id><published>2006-05-16T09:13:00.000+02:00</published><updated>2006-05-16T09:20:44.040+02:00</updated><title type='text'>El tercer mes</title><content type='html'>Nunca habías hablado de tu silla de ruedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos un primer mes chateando casi todos los días. Me hablaste de gustos y disgustos, de delirios y demás mascotas habitantes de tu ecosistema interior. Declaraste tus ganas de vivir y, muy sutilmente, mencionaste algo de una mala racha. Dijiste que no ibas a presentarte a ningún examen este curso y que ya retomarías la carrera más tarde. Yo no entré a juzgar, claro, y tampoco quise preguntar.  En un chat era fácil mantenerse al margen porque tus sonrisas y guiños no llegaban a ser reales. Eran iconos de caritas. Y, si te digo la verdad, lo de la tristeza no lo noté hasta el segundo mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos conocíamos. No teníamos un pasado común y tampoco habíamos intercambiado fotos. De lo que te ocurría sólo podía hacerme una idea por medio del goteo de información que aportabas. Pero un día, en ese segundo mes,  el goteo se fue de madre y yo no supe sostener la lluvia: dijiste algo de un accidente. Recuerdo que no pregunté nada. Esperé que contaras, que te explicaras o que, al menos, soltaras un icono de carita llorando. Pero no. Te cerraste en banda y, a los cinco minutos, pusiste una excusa tonta para cerrar y desconectar durante un buen tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que llegó el tercer mes y no volví a verte. Desapareciste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve pendiente de esa misma ventanita en la que, cada tarde, te habías estado presentando. Por si volvías. Y nada, sólo me diste un mes mudo y una ventanita en blanco. Te mandé un correo, y otro, y otro, para recibir en mi buzón, por tu parte, un silencio. Y otro. Y otro. No querías volver y yo, respeté la decisión. Porque ya sabemos lo fácil que es irse de una vida en el chat. La gente lo hace a diario. Por eso, me sorprendió mucho cuando, el último día de ese tercer mes, regresaste pidiendo perdón y exhibiendo justificaciones. Que si el estrés, que si el tiempo, que si la tristeza. Y a mí, sinceramente, todo me dio igual. Porque, por un lado, ya me importabas menos y, por otro, no entendía nada, no conseguías aclararte. Se te amontonaban las palabras. Yo te dije que fueras más despacio y te dije, sobretodo, que empezaras por el principio porque en dos frases ya habías conseguido confundirme. Perderme. Y tú pensaste entonces que era mejor hacerlo de otra forma. Fue ahí que decidiste abrir esto. “Primero escribe uno y después escribe el otro, pequeños monólogos pronunciados sin interrupciones sobre este espacio virtual que habita entre tu cuarto y el mío”. Creo que fue eso lo que dijiste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo accedí. Por curiosidad más que por otra cosa. Y aquella misma noche publicaste tu primera lluvia. Yo te respondí, luego tú seguiste contando. Parecía que, por fin, habían acabado los goteos de información. Parecía que por fin ibas a explicar tu historia con un retrato fiel de los hechos. Te estaba entendiendo, Abril, me iba haciendo idea de lo que contabas. Pero, por lo visto, esa transparencia sólo fue otra capa de tu opacidad. Y con un nuevo detalle sorpresa, en tu último turno, conseguiste hacerme ver que apenas estoy armando un puzzle de piezas ocultas. Que no hay historia completa porque, otra vez, la información me viene en gotas que te quitas de los ojos como si ya no supieras dónde ponerlas. Y nunca habías hablado de tu silla de ruedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que lo has hecho, el puzzle se me ha vuelto a llenar de huecos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114776404402128144?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114776404402128144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114776404402128144' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114776404402128144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114776404402128144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/05/el-tercer-mes.html' title='El tercer mes'/><author><name>julio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03836764558157646718</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114553379554488033</id><published>2006-04-20T13:41:00.000+02:00</published><updated>2006-04-26T21:07:55.646+02:00</updated><title type='text'>Tercero</title><content type='html'>En realidad nunca se me ha dado bien eso de mover solo un pie, el pie derecho, al compás. Solía apagar todas las luces, subir la música hasta que era imposible escuchar el ruído de la lavadora, hasta que las notas me invadían, me golpeaban el pecho con tal fuerza que solo podía dejarme llevar, y lo hacía, lo hacía con todo mi cuerpo, volaba, daba vueltas, saltaba y reía sin parar. Esa misma risa que ahora no me sale, esa espontaneidad que viajaba desde mi vientre hasta mi boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya no sé bailar, he perdido el ritmo, el equilibrio, los golpes en el pecho, la risa. Lo he perdido todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sospecho que se encuentran en algún lugar entre la silla de ruedas y mis familiares y amigos, en algún lugar entre la puñetera búrbuja que me rodea y el resto del mundo. &lt;em&gt;¿Sabes, julio? A mi me gustaba el afuera, me gustaba la realidad con esos sinsabores, con el amargor del chocolate puro y el dulzón del almíbar, con sus subidas y bajadas como en un baile entre lo carnal y lo espiritual, me gustaba respirar y caer, volverme a levantar.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora siento que tengo miedo, que no hay pista de baile que me sujete, que mis piernas no andarán, ni danzarán, ni darán un solo paso, paralizadas por este miedo. Que no hay música ni ritmo suficiente que me haga levantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sigo tu compás, un-dos-un-dos-tres, es un vals en el que me invitas a bailar y no puedo seguirte. Un-dos-un-dos-tres, la música suena y no la escucho golpear mi pecho. Un-dos-un-dos-tres, ya no sé volar. &lt;em&gt;Si, Julio, otros lo han intentado&lt;/em&gt;. Despegarme de esta silla es una ardúa tarea y tal vez no hay música suficiente en ese tocadiscos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aunque también he dicho que solo tal vez, anda, déjala sonar otra vez&lt;/em&gt;. Esta aguja parece tener magia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114553379554488033?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114553379554488033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114553379554488033' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114553379554488033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114553379554488033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/04/tercero.html' title='Tercero'/><author><name>abril</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15160415436211665513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://static.flickr.com/47/113662866_2aa945724b_m.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114539462996108231</id><published>2006-04-18T23:09:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T23:10:29.980+02:00</updated><title type='text'>Un segundo de tu historia</title><content type='html'>Así eres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pones el vinilo en el plato, arrastras la aguja hacia el surco inicial, te tumbas en el sofá y colocas los pies encima de la mesa. Cuando se empieza a oír la música, subes el volumen (mando a distancia, más decibelios, lo justo para no molestar a la vecina, así está bien). Te relajas, respiras tranquila. Sientes que estás a salvo porque has cuidado hasta el mínimo detalle y la horribilidad del mundo es un prisma por el que no piensas mirar. Fuera es fuera, dentro es dentro y para algo has cerrado la ventana. Ahora Beethoven toca su quinta como si fuera la melodía que te compuso un pariente sordo al que hacía tiempo no veías. Y te resulta tan familiar que disfrutas llevando la música con un vaivén de pie. Tú también eres armonía, Abril. Y sabes vivir así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, la horribilidad del mundo encuentra una fisura en tu fortaleza de salón y consigue entrada. Quizá dejaste mal cerrada la ventana u olvidaste tapar un agujero de la pared, vete a saber. El caso es que ese prisma por el que no pensabas mirar, aprovecha tu descuido para disparar un vértice contra el tocadiscos. El plato vibra por el impacto, la aguja se sale del surco y del altavoz sale escupido un ruido espantoso, un sonido de uña rompiendo de golpe todas las cuerdas de un violín. El patinazo de aguja apenas dura un instante. Un segundo que te impresiona y te asusta. Pero luego lo olvidas, o, al menos, lo intentas. Cuando te acercas al tocadiscos piensas que ese segundo no puede pesar más que el arsenal de segundos acumulados en tu historial de vida. Y de esta idea sacas el ánimo para, con una voluntad admirable, tratar de colocar la aguja en el surco que no llegó a sonar. Pero no lo consigues. Ni a la primera, ni a la segunda, ni a la que hace mil: no aciertas con el momento justo en que fue interrumpida la sinfonía. Al principio piensas que estás torpe y sólo es cuestión de espabilarse. Pero al tiempo entiendes que no es eso, que esta melodía no te suena de nada. Y por más que lo intentas, no puedes seguir la música con un vaivén de pie. Ya no eres armonía, Abril. Y lo peor de todo: ya no sabes vivir así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque ese segundo que apenas recuerdas, sacó la aguja de su surco y no conforme con eso, además, te sacó a ti del vinilo. Desde entonces, la horribilidad del mundo vive en tu salón pintando todo con prisma por el que no quieres mirar y, si te fijas, ahora la partitura es otra. Hay nuevos surcos. La melodía es distinta. Para escucharla sólo tienes que acercarte al tocadiscos, activar el plato y deslizar la aguja hasta el surco inicial. Pero no habías oído esta canción en tu puta vida, y cada vez que suena un primer acorde, te acojonas, te desbordas, te lloras encima y apagas la cerilla bajo el grifo. Y aunque sabes de sobra que ahogar notas no es la solución, a ti las fuerzas sólo te llegan para pedir un milagro y recuperar esa quinta de Beethoven que con tanta soltura manejabas antes de que un segundo lleno de ruido viniera a cambiar tu historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así somos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114539462996108231?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114539462996108231/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114539462996108231' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114539462996108231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114539462996108231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/04/un-segundo-de-tu-historia.html' title='Un segundo de tu historia'/><author><name>julio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03836764558157646718</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114417444169546827</id><published>2006-04-04T20:07:00.000+02:00</published><updated>2006-04-04T20:37:51.806+02:00</updated><title type='text'>Segundo</title><content type='html'>Las miro dentro de la caja, todas son esbeltas, de una madera blanquísima, con la cabecita grande, roja y ovalada. Saco la primera, me mira con cara desafiante, sabe que me costará encenderla, y yo intento recoger las fuerzas para prender y soplarte fuerte, pero lento, mientras apago mi primera llama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que la primera es la más difícil, como las tiras de cera al depilar, la primera es la que más duele. Como la primera carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primer paso, hace ocho meses, no fue el que más dolió, no señor, fue el último que recuerdo. Aquél instante de lluvia de cristales y su frágil cuerpo tendido sobre el parabrisas, aquél crujido unísono de mis piernas y su espalda, aquél chirriante sonido de los hierros al girar. Aquél instante fue el que más dolió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego llegó la nada, el silencio y el blanco, a veces rojo, a veces negro, pero casi siempre blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el primer paso no dolió porque no lo recuerdo, porque el primer paso fue despertar dos meses después del estruendo, despertar hace ocho meses y ser capaz de mover los párpados, y ése, ya, fue el segundo paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me queda aliento, y he decidido apagarla bajo el grifo. Allí no caben paraguas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114417444169546827?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114417444169546827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114417444169546827' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114417444169546827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114417444169546827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/04/segundo.html' title='Segundo'/><author><name>abril</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15160415436211665513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://static.flickr.com/47/113662866_2aa945724b_m.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114367948697575578</id><published>2006-03-30T01:55:00.000+02:00</published><updated>2006-03-30T03:16:00.570+02:00</updated><title type='text'>Contra lo primero</title><content type='html'>Lo primero que pienso cada vez que veo un caso como el tuyo es que a mí nunca me pasará algo así, que eso sólo les ocurre a otros y a mí la historia me viene de largo. Me vas a perdonar la sinceridad, pero, en serio, es lo que primero que pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo segundo es que una buena dosis de cafeína y un problema grave, pero de verdad, te harían despertar de algo que, por lo que explicas, es como estar medio dormido en tu propia vida y, además, con el despertador roto. El sueño te tiene bien cogida y en tu caso, contrario al mío, lo que no te hace más fuerte, te mata. Pero lo peor no es eso. Lo peor es que si no te mata, ya estás tú para colaborar en el acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso es, precisamente, lo tercero que pienso cada vez que veo un caso como el tuyo, que yo jamás he sentido las ganas de irme de aquí. Supongo que no entiendo de tendencias suicidas. Y, encima, soy de los que creen que querer darse muerte es un insulto al sol, que ya me dirás tú qué le debemos al sol, pues nada, lo sé de sobra. Pero uno no se muere hasta que la vida termina, y si ahora va a resultar que cuando llueve es que llueve para siempre, nos estamos olvidando de que eso nunca ha ocurrido jamás de lo jamases. Siempre salió el sol, lo contrario es mentira. Y obviar tamaña verdad es un insulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo último que pienso, cada vez que veo un caso como el tuyo, es que debo callarme todo lo que pienso porque una persona que está donde tú estás ya tiene bastante con lo que tiene como para ir yo ahora, encima, a restregarle que jamás me dormiré, jamás me hundiré y jamás desaparece como ella dice poder hacerlo. Pero entiende que estas palabras que me haces llegar no estarían sirviendo de nada si ahora cojo y me callo que hay otra realidad. Que podría decirte todo esto con más tacto, ya lo sé, que soy demasiado duro, un cabrón, una amenaza para el colegio de psicólogos: ya lo sé. Pero creo que hoy la lluvia viene fuerte, y si el sol no se pone en su sitio para gritar duro, cabrón y amenazante, aquí la señora tristeza se hace con la batalla. Y eso sí que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque esto que te digo no lo digo contra ti, Abril. Se lo estoy diciendo a la nube que tienes encima de la cabeza, y yo me perderé en el entendimiento cada vez que veo un caso como el tuyo, pero me crié en una familia de verano y, cuando alguien se mete con uno de los nuestros, nos dejamos la vida peleando en la calle, con uñas y dientes. Y eso es lo único que tengo que entender. Que quiero defenderte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que agárrate a la cerilla y vamos a encender esa llama. Que somos dos contra una tormenta y este paraguas que traigo es grande. Da para que no te mojes durante un buen rato.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114367948697575578?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114367948697575578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114367948697575578' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114367948697575578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114367948697575578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/03/contra-lo-primero.html' title='Contra lo primero'/><author><name>julio</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03836764558157646718</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-24065599.post-114236438291364715</id><published>2006-03-14T20:23:00.000+01:00</published><updated>2006-03-15T20:07:19.816+01:00</updated><title type='text'>Primero</title><content type='html'>Desde hace ocho meses la tristeza inunda todos los rincones de mi cuerpo, me sumerjo lentamente en un mar de dudas, miedos y lágrimas. Me siento tan triste que llego a compadecerme de mi misma. Hoy no tengo fuerzas excepto para escribirte, en un último intento de que estas palabras lleguen a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi vida, como supongo en la del resto de la humanidad, hay temporadas tristes, otras muy alegres, algunas rozan la indiferencia, hay temporadas que ilusionan y otras que decepcionan. Algunas apenas dejan un ligero sabor agridulce al final del paladar... ésta, quizás, está durando demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que no tengo ilusión por nada, me siento más conformista que nunca, a pesar de que lo que hago no me gusta. Sé que estoy desesperada, no me niego a reconocerlo, yo también me asusto de mis pensamientos. Anoche me sorprendí ideando mi propia muerte, busca posibles soluciones rápidas a este martirio. Al llegar a este punto, mi yo cuerdo se despertó de pronto, y pude reaccionar a tiempo y convencerme de la locura que estaba imaginando. Pero algo dentro de mí me impulsa a seguir fingiendo mi final y dudo de si podré mantenerlo distante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy más relajada, desde que he empezado a escribir he dejado de llorar, tú me ayudas a calmarme, solo con saber que tus pupilas se posarán sobre estas letras ya siento algo de alivio. Tengo que buscar una razón para continuar, para no cometer un fallo del que no pueda regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años solía jugar a encender cerillas, me gustaba contemplarlas arder y luego matarlas poco a poco con un leve soplido, porque ninguna cerilla es igual a otra, ninguna vuelve a revivir, ninguna llama dura eternamente. Hoy tengo mi propia cerilla, ¿crees que podrás encender esa llama y mantenerla incandescente?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/24065599-114236438291364715?l=abrillluevesobrejulio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/feeds/114236438291364715/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=24065599&amp;postID=114236438291364715' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114236438291364715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/24065599/posts/default/114236438291364715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://abrillluevesobrejulio.blogspot.com/2006/03/primero.html' title='Primero'/><author><name>abril</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15160415436211665513</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='21' height='32' src='http://static.flickr.com/47/113662866_2aa945724b_m.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry></feed>
